Hogar
Las noches frías trae un dulce ritual, una taza de chocolate en un rincón tan leal, bajo mantas el tiempo se paraliza en ese pequeño lugar donde el corazón se recarga.
Las noches frías trae un dulce ritual, una taza de chocolate en un rincón tan leal, bajo mantas el tiempo se paraliza en ese pequeño lugar donde el corazón se recarga.